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Grabado Argentino del 2000
El lenguaje gráfico nuevamente a consideración -dentro de las crísis de los géneros artísticos de las útimas décadas encuentra en la escritura impresa, y en la resonancia de los signos y soportes plásticos, un singular desafío. De esta manera el grabado ensaya nuevos modelos operativos cuya atención obedece mas que al resultado artístico, al proceso que, como constituyente de un lenguaje, aparece ahora manifiesto de otro modo en la obra de arte. Esta obra "abierta" en sus, diversos sentidos de lectura, otorga al espectador una participación activa en la experiencia plástica y estética. Los resultados de esta situación sociolingüistica se puede visualizar en las producciones gráficas de las últimas tres décadas y en las ambientaciones, instalaciones y objetos en que la gráfica obedece a otras instancias estéticas. El grabado incorpora esta noción de proceso, al descartar formulas cristalizadas y estereotipadas, tratando de reflexionar sobre su sentido artístico y socio cultural por excelencia. Sin otorgar a las heterodoxias, y ortodoxias, un lugar de privilegio, el campo del grabado en estas últimas décadas se vio enriquecido por los aportes de otras disciplinas artísticas. Nuevas tecnologías fueron incorporadas para logros diferentes. Una era industrializada dejaba sus marcas en el derrotero de la historia del grabado, incidiendo sobremanera en el uso de nuevos materiales y técnicas, sin desterrar los tradicionales. Los medios de comunicación masiva inciden en una visión dinamizada de la imagen, en la flexibilidad de su discurso que opera tanto en el film, como en los comics, y la televisión, descontando el efecto de la publicidad estimulando el ojo del público sometido a otras leyes perceptivas. En nuestro país, Argentina, el grabado ha ganado una posición de privilegio. Sus cultores han aportado un valioso material cultural para las futuras generaciones, constituyendo un referente documental para la historia del arte. Artistas de nuestra capital, y de provincias conforman una visión particularizada en cuanto a las caracteristicas del fenómeno gráfico aparecidas en escuelas tipicamente regionales.
El grupo Grab-Art , ha realizado presentaciones que definen un hacer sistémico. Sus cultores provienen de diversas formaciones y tayectorias. El denominador común de estos artistas, es la continuidad en el trabajo, y su aparición sostenida en nuestro medio gráfico. Ellos han sido considerados en muestras individuales y grupales, que le otorgan el derecho a una representatividad en nuestro medio artistico. Esta exhibición en el Museo de Arte Decorativo retoma a esa visión de conjunto en cuanto a la diversidad de expresiones e inscripciones generacionales en las producciones actuales del grabado Argentino.
Gabriela Aberastury es reconocida por su rigor constructivo, sin dejar el automatismo como procedimiento creador, su obra posee una claridad conceptual que define una trayectoria y un estilo, inscripto desde la tradición del taller de Stanley Hayter. Emma Alvarez Piñeiro, presenta en su obra actual una simbolización gráfica realizada con la técnica litográfica. Las imágenes son referidas a un proceso de estados de conciencia concernientes a la vida espiritual. Alfredo Benavidez Bedoya, es un representante genuino del grabado xilográfico. El empleo de blancos y negros rotundos en un sistema representativo expresionista se mueve en una constelación especificamente simbólica y emblemática. Nicolás Bufidis de larga trayectoria en el campo xilográfico. Sus participaciones institucionales se inscriben a partir de los años cincuenta. Su figuración alude a ana problemática social. El artista se refiere al malestar y sojuzgamiento de una sociedad en crisis. Ricardo Crivelli, activo coordinador de eventos gráficos, se destaca en el campo del papel hecho a mano, y de todo lo concerniente a la gráfica. Sus imágenes son fuertes y sintéticas, incluyendo las últimas modeladas en la tridimensión. Alicia Candiani, artista cordobesa cuya formación plástica le ha permitido incursionar en técnicas y códigos de usos polifaceticos, aplicandolos en las citaciones de retratos célebres. Una mirada al genero femenino ha sido una exploración de estos enunciados. Alicia Diaz Rinaldi, nos muestra el grado de reconocimiento de las urbes clásicas, en la fisonomía de arquitecturas y relieves fragmentados, cuya temporalidad se manifiesta en las calidades texturales de su gráfica.
Gladys Etchegaray evoca una atmósfea de ficción mítica, hasta reinsertar el significado del símbolo en el contexto compositivo, revalorizando la resonancia de la luz, y los poderes sugestivos del color.
Leonardo Gotleyb su jovén y meritoria trayectoria está nutrida de logros dentro del lenguaje xilográfico. Parte de estructuras constructivas arquitecturales desnudas, que hablan del espíritu de una época, expresando la soledad de las grandes ciudades. Eva Jawerbaum , ha encarado grandes sagas míticas, en sistemas constructivos de inclusiones ordenadas a una narrativa visual. Circula su leyenda aplicando en los lenguajes actuales, un espacio de simultaneidad. Lucrecia Orloff, obtiene signografías de grandes y sintéticos trazos litográficos, su expresión escritural posee un gesto energético homogéneo, sostenido en el espacio como claves de resonancias humanas. Ernesto Pesce, alude a la cultura del Río de la Plata, a su flora, fauna de la ribera, a sus márgenes, completando la mirada de cielos configurados en el "Hemisterio Sur", cuya cosmografía es construída en cada creación. Matilde Marín, su amplia investigación en el campo del grabado está dirigida a explorar el significado de la escritura seinsible de los textos arcaicos. Sobre diversos soportes ha realizado incursiones en el campo histórico, arqueológico y lingüistico.
Mabel Rubli, las incursiones tridimensionales aplicadas al papel impreso, caracterizan sus últimas producciones. Resemantizadas en un contexto inhabitual, constituyen morfologías que destacan el valor de la información gráfica. Cristina Santander. Fuerza, pasión, movimiento, conocimiento explorativo del lenguaje visual en la gráfica. Neobarroco en plena etapa configurativa. Alicia Scavino, su singular figuración articulada con conocimiento de la gráfica en sus variadas acepciones, son expresadas con destreza de oficio y sensibilidad imaginaria. Estela Zariquiegui, introducción a una sintaxis gráfica fragmentaria, en un discurso cuya articulación cromática homologa la problemática de una nueva topografía escritural. Graciela Zar, ruptura del paisaje tradicional. Esfumaturas al estilo de la escuela Ukiyo-E. Mayor densidad del color y valor, otorgando a la construcción de la imagen una gestualidad expresiva más libre, en relación a su período gráfico anterior.
ROSA FACCARO De la Asociación Argentina e Internacional de críticos de arte.
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